Fotografía para concienciar sobre la contaminación por plásticos
La fotografía también puede ayudar a hacer visible un problema que suele quedar disperso entre paisajes, especies y territorios distintos. Este proyecto nace de la necesidad de mostrar cómo los residuos plásticos permanecen en la naturaleza y terminan formando parte de entornos a los que nunca deberían haber llegado.
La serie presenta bolsas, botellas, redes, envases, cuerdas, tapones y otros restos en bosques, ríos, costas, praderas y zonas secas. Junto a ellos aparecen zorros, aves, focas, anfibios, ciervos, jabalíes, linces, elefantes y otras especies que pueden quedar rodeadas, atrapadas o expuestas a objetos que confunden con alimento, refugio o material para construir un nido.
Las imágenes buscan mostrar que la contaminación por plásticos no pertenece únicamente al mar ni afecta a un solo tipo de animal. Los residuos se desplazan, permanecen y acaban integrándose en paisajes muy diferentes, alterando la relación entre los animales y su entorno.
Las piezas gráficas amplían esta idea mediante mensajes como “El plástico entra en el territorio”, “No es un objeto aislado” o “Lo que tiramos sigue viviendo con ellos”. De este modo, cada imagen funciona como parte de una misma narración sobre permanencia, responsabilidad y daño acumulado.
Como fotógrafo, este tipo de creación visual me permite construir escenas difíciles de obtener de manera documental y utilizarlas para comunicar una realidad que muchas veces pasa desapercibida. La serie busca aportar desde la fotografía, generar conciencia y recordar que aquello que abandonamos continúa presente mucho después de que dejemos de verlo.
Puedes consultar otros proyectos donde la fotografía y la creación visual se utilizan para comunicar y concienciar: https://miguelangeloliva.com/personal